Larga vida a la batería

Un móvil de última generación, una tableta llena de prestaciones, un portátil de gran capacidad… ¡y sufriendo porque no se quede sin baterías! ¿Por qué no duran más las de los gadgets electrónicos?

“Duran poco porque se les exigen cada vez más prestaciones”, responde Julián Morales, director del instituto de investigación en Química Fina y Nanoquímica de la Universidad de Córdoba que trabaja en el desarrollo de baterías más eficientes. El ejemplo más claro son los móviles. Si a principios de la década pasada la carga de la batería duraba una o dos semanas, ahora apenas aguanta un día en la mayoría casos. Claro que entonces el móvil se usaba para hablar por teléfono y enviar algún que otro SMS y hoy el teléfono de bolsillo es un pequeño ordenador desde el que se intercambian archivos, se envían correos, se hacen fotos, se ven vídeos, se juega o se busca información, y además tiene una pantalla mucho más grande, en color, y un procesador mucho más complejo, prestaciones todas ellas que requieren mucha más energía. “La primera batería de iones de litio (Li-ion) –que es la que utilizan los móviles, tabletas, portátiles y la mayoría de cámaras fotográficas y de vídeo– se comercializó en 1991 y desde entonces sólo se ha podido duplicar la energía suministrada; en cambio las prestaciones que se le exigen se han multiplicado de forma espectacular”, apunta Morales. Los técnicos de Telefónica I+D aseguran que, en los móviles, el cambio de uso radical llegó con la aparición del iPhone y de Android, aunque la duración de la batería se ha visto aún más afectada con la popularización de aplicaciones como Whatsapp o Skype “que obligan al teléfono a conectarse con más frecuencia a la red para poder recibir todos los mensajes, lo que empuja al usuario a sacrificar horas de autonomía con el fin de mantenerse en contacto permanente”.

En realidad la duración de las baterías es algo subjetivo. Hay usuarios que no tienen problema y otros para los que es un verdadero quebradero de cabeza. Los hay que querrían baterías más grandes que duren más porque ya cargan todo el día con baterías de repuesto o cargadores para poder disfrutar de sus gadgets hasta el final de la jornada y otros que no aceptarían dispositivos más voluminosos ni más pesados. Porque en las baterías, como en la mayoría de pilas, la capacidad está relacionada con el volumen que ocupan. De hecho, el éxito de las pilas de Li-ion estriba en que el litio pesa muy poco, menos que otros metales, y puede proporcionar más voltaje. “Las pilas de litio son complejas en cuanto a su química por los materiales que llevan dentro; además de litio en algunos casos tienen cobalto, y pueden tener fósforo, manganeso, carbón… y el electrolito que contienen no puede tener nada de agua porque entonces no funcionan, así que han de ser pilas completamente selladas; si a pesar de ser difíciles se han incorporado tanto al mercado, es porque pueden dar mucha energía en poco espacio y con poco peso”, explica Vicente Montiel, coordinador del master interuniversitario de Electroquímica, Ciencia y Tecnología.

Álvaro Caballero y Oscar Vargas, también del instituto de investigación en Química Fina y Nanoquímica de la Universidad de Córdoba, detallan que en las baterías que usan los dispositivos domésticos –sólo el año pasado se vendieron 5.000 millones de unidades– la energía se produce por el movimiento de los electrones entre el polo positivo (donde está el óxido de cobalto y litio) y el negativo (de carbón grafitizado), a través de una sal de flúor, fósforo y litio disuelta en una mezcla de líquidos orgánicos (el electrolito). “Se trata de reacciones reversibles, de ida y vuelta; cuanto más electrones se transfieran, mayor es la energía que almacena la batería, y cuanto más reversible sea la reacción, mayor el tiempo de vida de la batería; y por la propia naturaleza de las reacciones que se producen en las actuales baterías de Li-ion, es virtualmente imposible un aumento significativo de la energía que suministran”, comentan.

Y visto que no pueden esperarse grandes mejoras en las baterías actuales de Li-ion, los investigadores hacen pruebas con otros materiales y con nanopartículas que permitan proporcionar más energía, que sean más baratos, que ocupen menos o que se carguen de forma más sencilla o rápida. Pero incluso los prototipos que ya han funcionado en el laboratorio aún están lejos de poder comercializarse. “Las tecnologías de las baterías no avanzan tan rápido como los microprocesadores, y los fabricantes están por más focalizados en los costes de producción que en la eficiencia”, aseguran los especialistas de Telefónica I+D.

Ello no quiere decir que el futuro más inmediato depare aparatos con menos autonomía ni que haya que acostumbrarse a vivir con el cargador en el bolsillo. Hay muchas medidas que permiten optimizar el consumo de las baterías. Algunas las están comenzando aplicar las propias compañías de telefonía móvil con mejoras en la tecnología de sus antenas y el despliegue de la telefonía 4G, que incorpora algunos beneficios para la batería como la recepción discontinua. “Básicamente, en vez de esperar mensajes estando continuamente conectado a la red, el teléfono se apaga en ciertos intervalos sin impacto notable para los usuarios”, explican fuentes de Telefónica I+D. Otra de las líneas de investigación de esta compañía está centrada en cómo modificar las nuevas versiones de los sistemas operativos Android y FirefoxOS para que sólo se ejecute en el móvil de los clientes una versión ligera de las apps y la versión compleja quede aislada en su nube, en los servidores de Telefónica, y así no consuma batería.

Pero también hay muchas medidas que puede adoptar cada usuario para alargar la autonomía de los gadgets. Lo primero es tener claro cuáles son los grandes devoradores de batería y controlarlos, pues las horas que dure esta dependen mucho del uso que se hace: no es lo mismo ver una película o jugar que escribir un texto; ni tener activado el servicio de localización o de sincronización automática que utilizar el móvil, la tableta o el portátil sin conexión constante a internet. La mayoría de recomendaciones de los expertos en baterías y en informática son eficaces en todos los aparatos tecnológicos más habituales: cámara, tabletas, móvil y ordenadores portátiles.

Menos brillo La pantalla es el principal consumidor de batería, así que podemos ganar muchos minutos de uso reduciendo el brillo al mínimo o, al menos, activando el brillo automático. Explican los fabricantes que la diferencia entre usar una tableta con brillo medio o con brillo máximo es un consumo de 600 miliamperios (mA) o de 1.000 mA. También los fabricantes de cámaras, como Canon, aconsejan reducir el brillo de la pantalla y el tiempo de visualización de las fotografías, porque un minuto de visualización, cuando se usa mucho la cámara, suma mucho gasto, a menudo innecesario. También se ahorra batería si se configura el dispositivo para que la pantalla se apague después de cierto tiempo sin utilizarse o si se usan fondos de pantalla estáticos, pues los que tienen movimiento gastan más energía.

Limpiar las aplicaciones Otro de los consejos unánimes de los expertos es desinstalar todas las aplicaciones que no se utilizan. “Muchos dispositivos traen preinstaladas muchas aplicaciones que el usuario medio no llega a utilizar jamás y que están consumiendo energía de la batería continuamente”, advierten los investigadores de la Universidad de Córdoba. Conviene tener claro también que la descarga y ejecución de juegos con mucha potencia gráfica es una de las actividades que más energía consume. Y es fundamental cerrar todas las aplicaciones una vez utilizadas para que no se queden activas en un segundo plano. Existen aplicaciones que avisan precisamente de cuántas hay abiertas. En el caso de los portátiles, es importante expulsar los CD y DVD que no se vayan a utilizar porque si detectan un disco lo hacen girar y consumen energía.

Sin localización permanente Desactivar los servicios de localización cuando no se necesitan es otra forma eficaz de ahorrar batería. Hay muchas aplicaciones en las que se activa la localización al instalarse y luego, aunque no se usen “están en ejecución en segundo plano consumiendo batería para nada, sobre todo en los aparatos basados en Android”, explican los especialistas de Telefónica.

Desactivar conexiones Desactivar el GPS, la conexión por Bluetoothwi-fi, o 3G cuando no se van a utilizar es otra medida que alarga las horas de batería. Desactivar el wi-fi es especialmente importante si se está en un lugar donde no hay conexión, porque de lo contrario el portátil, el móvil o la tableta estarán buscando redes continuamente y consumirán energía inútilmente. Lo mismo ocurre si se está en una zona con mala cobertura de móvil. En ese caso, el consejo de los expertos es poner el aparato en modo avión para que no esté todo el tiempo buscando conexión de red. Y cuando se puede elegir entre conexión wi-fi y 3G, recomiendan utilizar la primera.

Evitar la sincronización constante Cuanto más a menudo se descarguen datos nuevos en el móvil, el ordenador o la tableta, menos dura la batería. Por eso los expertos aconsejan desactivar la sincronización automática de correo, calendario, contactos y otras aplicaciones. “Lo mejor es actualizarlos manualmente cuando se necesiten, o elegir la opción de que se sincronicen cada hora”, detallan.

Desactivar las notificaciones push Los avisos de que tenemos un mensaje nuevo de WhatsAppFacebookTwitter o de que se ha producido cualquier novedad en otra aplicación consumen energía, así que desactivarlas es otra forma de ganar minutos de batería.

Sin sonido El sonido de las notificaciones, del teclado también requiere energía, así que algún minuto extra se obtiene desactivándolo.

Actualizar software Los fabricantes aconsejan instalar las actualizaciones de software que se produzcan a lo largo de la vida del aparato porque hay cambios que optimizan el rendimiento de la batería.

Cuidar la temperatura Aunque los aparatos están preparados para trabajar en una amplia franja de temperatura, las baterías de Li-ion pierden efectividad si se cargan a cero grados o por encima de 42-45. Es importante no dejar los aparatos a la intemperie ni en el coche, tampoco en la guantera. Y algunos expertos aconsejan retirar las fundas del móvil en el momento de cargarlos para que se caliente menos.

Recargar bien Las baterías de Li-ion pueden cargarse sin esperar a que se agoten, aunque para que duren más es importante que una vez al mes se realice lo que los expertos llaman un ciclo completo: cargarla al 100% y dejar que se gaste del todo. Lo más perjudicial es mantenerla enchufada cuando ya se ha cargado, de modo que no es aconsejable ponerlas a cargar durante toda la noche. En aparatos que se usan poco conviene cargar y descargar la batería al menos una vez al mes para que los electrones no pierdan su capacidad de pasar de un polo al otro. Y si no se van a usar durante más de seis meses, hay que cargar la batería hasta el 50% antes de guardarlos. Por otra parte, cuando se tienen baterías de repuesto es importante alternarlas y utilizar las dos, porque si se guarda una sin usar se descargará del todo y puede perder la capacidad de recargarse. A la hora de conservarlas es importante evitar los ambientes húmedos, así que se aconseja poner bolsitas antihumedad junto a las baterías que no se usan.

Diez mitos y realidades sobre las baterías:

Hay que esperar a que la batería se descargue del todo antes de cargarla
•• FALSO
“Sólo se estropean si se ponen a cargar sin estar agotadas las baterías con efecto memoria, como las de niquel-cadmio, que ya casi no se utilizan”, asegura el químico Julián Morales. Las de iones de litio que utilizan los móviles, tabletas, portátiles y cámaras fotográficas actuales pueden recargarse aunque les quede carga, si bien el consejo es esperar a que hayan consumido aproximadamente el 80%. Y para un correcto funcionamiento recomiendan calibrar la batería –dejarla que se agote y luego cargarla a tope– una vez al mes.

Cuanto más tiempo se cargue la batería mejor
•• FALSO
“Si la batería de iones de litio ha llegado al 100% de su carga y se mantiene enchufada a la corriente eléctrica se producen cambios en la estructura de los productos químicos que contiene que la van deteriorando y hacen que pierda capacidad”, explica el director del Instituto de Electroquímica de la UA, Vicente Montiel.

Hay que cargar la batería a tope antes de estrenarla
•• FALSO
“Es verdad que las baterías necesitan un ciclo completo para activarse, pero ese proceso viene hecho de fábrica y no hace falta que lo haga el usuario”, aclara Montiel.

Se cargan mejor conectadas al ordenador
•• FALSO
Las baterías del móvil o la tableta se pueden recargar conectadas a un ordenador, pero los expertos dicen que es mejor hacerlo con su cargador directamente enchufado a la corriente eléctrica.

Se puede alargar la vida de la batería en el congelador •• FALSO
“Las reacciones químicas son insensibles a la manipulación y si la batería se estropea o agota sus ciclos y no acumula carga no hay truco que valga, la solución es sustituirla por una nueva”, precisa Morales.

El calor estropea las baterías
•• Cierto
“En general al aumentar la temperatura las reacciones se hacen más rápidas y la batería se descarga y se carga con mayor rapidez, pero en las baterías de Li-ion, al aumentar la temperatura aumenta la reactividad del electrolito con los compuesto de litio y puede llegar a arder”, explican los expertos de la Universidad de Córdoba. Se desaconseja cargar las baterías estando a cero grados o por encima de 42.

Se puede usar el aparato mientras se carga la batería
•• Cierto
No obstante, las baterías cargan mejor en reposo, con el menor consumo posible.

Las baterías tienen fecha de caducidad
•• Cierto
“Tienen una fecha de caducidad en seco, sin utilizar, porque si pasan meses sin usarse se van descargando y pierden capacidad para dar ciclos”, comenta Montiel. La vida media de las de Li-ion oscila entre 500 y 1000 ciclos (cargas y descargas completas)

Es mejor trabajar con el portátil enchufado
•• FALSO
“Si vamos a trabajar con el portátil enchufado a la corriente eléctrica, quitemos la pila porque si no se irá dañando; la batería está pensada para cargarse y descargarse, no para estar todo el tiempo conectada”, indica Montiel.

Si utilizas poco la batería dura más
•• FALSO
Las baterías tienen un número determinado de ciclos de vida útil y es importante utilizar los aparatos de vez en cuando para mover los electrones de un polo a otro. Como mínimo hay que recargar la batería una vez al mes porque si entra en un nivel de descarga total luego puede ser incapaz de recargarse de nuevo. Y si el aparato no se va a utilizar en varios meses, el consejo de los expertos es guardarlo con el 50% de carga.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s